Las tres razones por las cuales se consulta más al odontólogo, son la caries dental, la enfermedad periodontal y los cálculos. Esto puede ser evitado ya que todas estas enfermedades son causadas por el acúmulo de restos alimenticios que forman la placa bacteriana, la cual puede ser removida con algunos métodos sencillos de higiene oral. Muchas veces, no se dedica ni el tiempo ni la atención suficiente a los cuidados de la boca. A través de la historia, se han desarrollado diferentes métodos para realizar la higiene oral, desde hierbas o raíces hasta cabello de animales. Hoy se cuenta con diferentes opciones como el cepillo dental, la seda dental, y diferentes enjuagues bucales.

El objetivo principal de los cepillos dentales, es remover adecuadamente la placa dental que se encuentra por encima del borde de las encías. En busca de resolver las diferentes necesidades de cada persona, en la actualidad existen numerosas formas, tamaños y presentaciones de cepillos de dientes.

Es importante en el momento de escoger un cepillo dental tener en cuenta el tipo de dentición, si es decidua, es decir dientes temporales o de leche, si es permanente o se está en el recambio de dientes. También deben considerarse factores como la destreza o habilidad manual, el uso de prótesis dentales o de algún tipo de aparatología, removible o fija.

Los mangos de los cepillos deben ser antideslizantes, para que permitan un mejor agarre aun cuando el cepillo o la mano del operador estén mojados. Algunos cepillos tienen una base estabilizadora para que al colocarlo sobre una superficie plana, como el lavamanos del baño, no se caiga y se contamine. Es importante también que los mangos sean lo suficientemente largos y gruesos para que los adultos puedan sostenerlo fácilmente al cepillar los dientes de los niños. La cabeza del cepillo dental no debe ser muy grande y podría tener idealmente una forma ovalada o de diamante, para que permita fácil acceso a las zonas posteriores de la cavidad oral.


El momento de cambiar de cepillo dental, varía según la fuerza o la frecuencia del cepillado. En promedio se sugiere cambiar cada 3 meses el cepillo dental, o cada vez que las cerdas se vean desgastadas, lo que puede ser un problema para los padres de los niños que muerden los cepillos o juegan con ellos. Es importante mantener el cepillo, con un protector de la cabeza, o en un lugar fresco y seguro, para evitar la contaminación de éste.

También existen los cepillos eléctricos, que tienen como ventaja, la facilidad del uso y la disminución de la necesidad de destrezas, ya que tiene un movimiento automático de su cabeza o de los penachos de las cerdas. Existen de diferentes velocidades y pueden ser desechables, que duran 3 meses aproximadamente, algunos son de pilas otros de baterías recargables. No se ha demostrado que sean mejores que los cepillos manuales, sin embargo muchas veces sirven de estímulo o motivación, para mejorar los hábitos de higiene oral en los niños. Es recomendable utilizar los dos, no simplemente reemplazar el cepillo manual por el eléctrico. Estos cepillos son muy útiles en pacientes discapacitados o con dificultades en la motricidad.



Se han sugerido además los cepillos interproximales, que son una especie de escobilla, y se utilizan para eliminar también los restos de placa entre diente y diente. Este cepillo  es recomendado para pacientes con enfermedad periodontal, que usan prótesis fijas,  o aparatología como ortodoncia y férulas.
Para concluir, es importante poner en consideración todas las recomendaciones anteriores para mantener una excelente higiene oral,  sin embargo más importante que el tipo de cepillo dental es la técnica del cepillado.
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